Richard III ¿el peor villano de la Historia o víctima de la propaganda de loss Tudor?

Ahora que es noticia en la prensa sobre todo inglesa la confirmación de que los restos encontrados en las obras de un aparcamiento en Leicester corresponden al rey inglés Richard III, creo que merece la pena dedicarle un post a esta controvertida figura histórica. Al respecto tenemos que mencionar que los científicos españoles consultados por la excelente web sobre  ciencia http://esmateria.com cuestionan las conclusiones sobre la identificación de los restos de Richard. Habrá que seguir el tema.

En todo caso Richard III fue considerado durante muchos años como uno de los peores reyes de la historia de Inglaterra, sobre todo como consecuencia de la obra que le dedicó William Shakespeare. Aquí me declaro culpable de no haber leído esta ni otras obras de Shakespeare. Tengo dicho en mi blog de lectura que leo lo que quiero y que si un autor no me atrae, no leo nada más suyo. Me pasó eso con William, intenté leer una de sus obras, no me atrajo  y lo dejé.

Después de esta disgresión, vamos a lo importante: en la obra de Shakespeare y desde entonces en buena parte de la literatura y el cine, Richard III aparece como un tirano sádico, capaz de las mayores maldades, incluido el confinamiento en la Torre de Londres y el posterior asesinato de los dos hijos de su hermano Edward VI.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que Shakespeare (o alguien que firmaba con su nombre, aunque esa es otra historia), escribió en pleno gobierno de la dinastía de los Tudor, que accedió al poder precisamente por el derrocamiento de Richard III por el cabeza de la dinastía Henry VII Tudor, padre del famoso Henry VIII (el de las seis esposas). Henry VII derrotó a Richard III en la batalla de Bosworth en 1485, en la que Richard encontró la muerte.

El derecho al trono de Henry VII era tangencial, por decirlo finamente, por lo que sus descendientes necesitaban encontrar excusas para legitimar su acceso al poder, y nada cuadraba mejor que definir al cabeza de la dinastía como un justiciero que destronó a un tirano que había asesinado o contribuido a asesinar a sus propios hermanos, peor aún, había encerrado en la Torre de Londres y posteriormente hecho desaparecer, a los herederos legítimos de la Corona, los hijos de su hermano el rey Edward.

Estudios recientes han venido a reivindicar la figura de Richard III y a intentar demostrar la falsedad de las atrocidades que se le atribuyen. Se han creado sociedades en Inglaterra y Estados Unidos que se declaran fervientes partidarios de Richard.

Quien quiera saber más de Richard III y de la llamada "Guerra de las Rosas" entre las casas de York y Lancaster, pueden leer a Shakespeare, aunque yo recomiendo la estupende serie sobre la Guerra de las Rosas escrita por Sharon Kay Penman.

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