¿De dónde viene la expresión «negar el pan y la sal»?


Seguramente todos hemos escuchado alguna vez a alguien decir que una persona «le ha negado el pan y la sal» a otra, lo que viene a significar un desprecio absoluto de la primera persona hacia la segunda. 

Para conocer el origen de esta expresión tenemos que remontarnos a la antigua Roma. Entre los romanos si había una costumbre sagrada era la del ofrecimiento de hospitalidad a aquellos que visitaban su casa.

Y como muestra ritual de dicha hospitalidad lo que se hacía era ofrecer al visitante un trozo de pan y un pellizco de sal. Es decir, que cuando un romano recibía a otro, como demostración de su hospitalidad le ofrecía «el pan y la sal».

Por eso, no podía existir mayor muestra de desprecio entre los romanos que no ofrecer a otro la hospitalidad, es decir «negarle el pan y la sal».

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