Hastings 1066: el misterio del juramento de Harold Godwinson a Guillermo de Normandía.


Cuando se cumple el 950 aniversario de la batalla de Hastings, vuelvo a ocuparme de los decisivos acontecimientos que culminaron en la conquista normanda de Inglaterra después de dicha batalla, de los que traté en las entradas dedicadas al año 1066, a Emma de Normandía, a la coronación de Guillermo El Conquistador, a Edgar Aetheling y a Sweyn Forkbeard.

En la entrada de hoy me voy a centrar en un hecho muy concreto que al parecer se produjo dos años antes de su enfrentamiento en Hastings entre el rey sajón Harold Godwinson y el duque Guillermo de Normandía. Recordemos que en esa batalla ambos contendían por suceder como rey de Inglaterra al fallecido monarca Eduardo El Confesor. No es objeto de este artículo ahondar en esa cuestión; baste decir que Harold basaba su derecho en ser el elegido por el witan o consejo sajón. Guillermo era primo materno de Eduardo y sobrino de la que fue dos veces reina, Emma de Normandía.

Según diversos cronistas, en un viaje al continente que Harold realizó unos años antes (la mayoría de las fuentes lo sitúan en 1064), el sajón arribó a Normandía y allí prestó juramento de obediencia a Guillermo como sucesor al trono inglés cuando se produjese el fallecimiento de Eduardo. Sin embargo, este hecho (que Guillermo esgrimiría repetidamente como un argumento más de su invasión de Inglaterra) chocaba frontalmente con las aspiraciones de Harold al trono inglés y, sobre todo, con sus hechos anteriores y posteriores que en ningún caso dejaban entrever que tuviese intención de ceder la corona al normando.

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Guillermo El Conquistador

Un juramento de Harold a Guillermo como sucesor de Eduardo supondría una legitimación de la invasión de este y de su acceso al trono inglés. El misterio ha sido objeto de multitud de teorías a lo largo de la historia: ¿juró Harold Godwinson fidelidad a Guillermo de Normandía como futuro rey de Inglaterra? Y si lo hizo, ¿cuál fue el motivo?

El formidable Tapiz de Bayeux cuenta cómo Harold, tras rendir visita al rey Eduardo El Confesor, embarcó con destino al continente. Pero su flota fue víctima de una fuerte tormenta y el sajón logró llegar casi milagrosamente a Ponthieu, un condado situado entre Flandes y Normandía. Ese no era el destino pretendido por Harold, porque al llegar a la costa fue capturado por el gobernante del lugar, el Conde Guy, que lo hizo prisionero para pedir un rescate por él y sus acompañantes.

Siempre según el Tapiz de Bayeux, cuando Guillermo de Normandía toma conocimiento de este hecho, exige a Guy que libere a los sajones. No se sabe si por miedo o a cambio de dinero, pero el caso es que el conde libera a Harold y su séquito, que son escoltados por los enviados normandos hasta su capital, Ruán. Allí pasan un tiempo, durante el cual Harold acompaña a Guillermo en alguna de sus campañas militares.

Y es durante esa estancia cuando se produce el insólito hecho que es el motivo de esta entrada: Harold, según algunas fuentes en Bayeux, según otras en Bonneville-sur-Touques, presta juramento a Guillermo por el que se compromete a respaldar sus pretensiones a la sucesión de Eduardo El Confesor como rey de Inglaterra. El citado Tapiz de Bayeux representa a Harold jurando sobre varias sagradas reliquias.

Además de la narración contenida en el Tapiz de Bayeux, las fuentes normandas (William de Jumiéres, Orderic Vitales y William de Poitiers) sostienen que el objetivo del viaje de Harold al continente era precisamente ese: había sido enviado por el rey Eduardo, como el señor más poderoso de Inglaterra, para confirmar su decisión de nombrar heredero a su sobrino Guillermo de Normandía, decisión que ya le había comunicado previamente (en 1051)  el arzobispo de Canterbury.

Pero las fuentes inglesas difieren al respecto. Ni las Crónicas Anglosajonas ni la Vida del rey Eduardo contienen mención alguna al viaje, y mucho menos al supuesto juramento de Harold a Guillermo. Por su parte, William de Malmesbury cuenta cómo a principios del siglo XII diversos testigos sajones habían declarado que Harold no tenía ninguna intención de acercarse a Normandía y que solo terminó allí por el naufragio de su flota; también negaban que hubiese jurado fidelidad a Guillermo como heredero del trono inglés.

Sin embargo, estas fuentes no resultan especialmente fiables, bien por su parcialidad o bien por ser de fecha bastante posterior y basada en hechos conocidos de segunda mano. Quizás el más creíble es William de Poitiers, quien no solo era coetáneo, sino que describe con gran detalle el contenido del juramento: primero Harold juró actuar como valedor de Guillermo en la corte inglesa; segundo, que cuando el rey falleciese él usaría su riqueza y su influencia para conseguir que el normando fuese nombrado sucesor; tercero, se comprometió a reforzar a sus expensas el castillo de Dover para que Guillermo pudiera usarlo; y cuarto, que haría lo mismo con otras fortalezas inglesas que Guillermo le indicara.

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Harold Godwinson

Por su parte, un monje de Canterbury que escribió a principios del siglo XII y de nombre Eadmer proporciona otro relato sobre el motivo del viaje de Harold a Normandía. El viaje, efectivamente tuvo lugar, pero Harold no fue enviado por Eduardo para confirmar a Guillermo como heredero, sino que viajó por iniciativa propia con el objetivo de liberar a dos parientes suyos cautivos en la corte normanda. Eadmer, además, identifica a esos dos parientes por su nombre (dato que está verificado por otras fuentes, incluido el mismo William de Poitiers), lo que confiere credibilidad a su relato. Eadmer también hace mención al juramento de Harold, coincidiendo con William de Poitiers en el compromiso de apoyo a Guillermo y de fortificar Dover y añadiendo que el acuerdo se sellaría con un compromiso matrimonial entre Harold y una de las hijas de Guillermo y el de la hermana de Harold con un prominente noble normando.

Pero mientras William de Poitiers insiste, hasta un punto de hacerlo sospechoso, en que Harold prestó su juramento de manera libre y voluntaria, Eadmer sostiene que la primera vez que Harold oyó hablar de una supuesta promesa de Eduardo de nombrar heredero a Guillermo fue cuando llegó a Normandía. Encontrándose en suelo normando y a merced él y su séquito de Guillermo y su ejército, juró forzado por las circunstancias y bajo una fuerte coacción. Según él, Harold “no veía otra vía de escape que aceptar todo lo que Guillermo desease”.

Decidir si prestar más credibilidad a William de Poitiers o al monje Eadmer es complicado. Ambos son fuentes interesadas; William en legitimar la invasión normanda, y Eadmer, como sajón que sufrió la brutal represión posterior a la conquista, en exonerar a Harold de toda culpa y negar legitimidad a la invasión.

Entre los historiadores modernos, algunos como Peter Ackroyd, directamente niegan cualquier validez a un supuesto juramento de Harold Godwinson, puntualizando aquello tan conocido de que la historia la escriben los vencedores.

El historiador inglés contemporáneo Marc Morris, autor de varios libros sobre los reyes Eduardo I y Juan Sin Tierra, así como de una obra sobre la conquista normanda que ha servido de fuente principal a esta entrada, señala que no tiene ningún fundamento sostener que Harold prestase voluntariamente juramento a Guillermo como heredero de Eduardo. Este se encontraba en los últimos años de su reinado, prácticamente apartado de cualquier responsabilidad política y más preocupado de aspectos religiosos y de la construcción de la Abadía de Westminster. Harold había asentado su poder frente a otros earls ingleses y era el gobernante de facto del país. Parece muy poco probable que el rey se preocupase de tratar de involucrar a Harold en recuperar una vieja promesa hecha a su sobrino normando más de diez años antes; y de haberlo hecho, parece improbable que Harold hubiese tenido la más mínima intención de aceptar este mandato (en el mismo sentido se pronuncia Simon Schama, quien apunta que si Harold prestó algún tipo de juramento sería como vasallo de Guillermo en Normandía, pero en absoluto como su hombre en Inglaterra para sostener el derecho del normando al trono inglés).

Por otro lado, razona Morris, parece muy razonable entender que Harold, apoyándose en su poderosa situación en Inglaterra y en una boyante posición económica, considerase que podía negociar con Guillermo la liberación de dos de sus parientes, que llevaban casi quince años cautivos en Normandía y que podía conseguir su libertad, bien por su influyente posición, bien a cambio de dinero.

Un último punto que Morris esgrime en favor de la tesis de Eadmer (que Harold viajó a Normandía para negociar la liberación de sus dos familiares y que una vez allí se vio forzado bajo coacción a prestar el juramento a Guillermo) se basa en las escenas del Tapiz de Bayeux que escenifican el regreso a Inglaterra de Harold. Vuelve solo con uno de sus dos parientes y cuando se presenta ante el rey Eduardo no lo hace de manera triunfante como si hubiese conseguido el objetivo solicitado por el rey de ratificar la designación como heredero de Guillermo. Lo hace con la cabeza gacha y las manos hacia delante, como en ademán de perdón, mientras el rey le señala con el dedo índice de la mano derecha, como reprochándole sus acciones en Normandía.

Como el propio Morris dice, no se trata de una evidencia histórica indiscutible, pero el conjunto de las circunstancias y de las evidencias parecen sugerir que la solución al misterio del juramento de Harold a Guillermo es que efectivamente el juramento se produjo, pero que no fue como consecuencia de un viaje emprendido por el sajón expresamente con tal propósito, sino que fue una encerrona a la que se vio sometido y durante la cual se vio coaccionado cuando (ingenuamente quizás) se arriesgó  a viajar a Normandía para negociar la liberación de sus parientes.

Sea como fuere, lo cierto es que una vez de regreso a Inglaterra Harold no se sintió atado por ningún juramento de fidelidad a Guillermo y que, cuando Eduardo El Confesor falleció, se hizo proclamar rey de Inglaterra. Ello llevó a que Harold Godwinson y Guillermo de Normandía terminasen enfrentándose en la batalla de Hastings, hoy hace 950 años, con el resultado de todos conocido.


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Harold Godwinson se presenta ante el rey Eduardo tras regresar a Inglaterra después de su viaje a Normandía

Fuentes| Marc Morris: The Norman Conquest

                  Peter Ackroyd: The History of England. Volume I: Foundations.

                  Simon Schama: A History of Britain


Imagen| Wikimedia Commons

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